A veces
las palabras inertes lloran prosodia de muerte. Como piedras colocadas unas
sobre otras levantando un muro que nos separa. La sorpresa de la ciudad
compartimentada en pedazos de un pastel que tiene mucho que ver con el festín
para los perros. Del temblor apócrifo que nos mueve mientras esperamos a pleno
sol el ver amanecer, porque la vida se nos ha pasado sin apenas ser conscientes
de ello.
Cada día
me digo que tengo que comprarme otro sombrero. Y yazgo a la deriva que va en un
bote de cerveza vacío que he botado a estribor de un sentimiento surgido de
pronto sobre acera y papel cuadriculado de pensares. Quedo y queda en largo la
metáfora de lo cotidiano. La rutina del polen animal que envenena mi espíritu
agitado. Más arriba puede que haya brotes de color azul como el cielo. Algo más
que decir del día de hoy.
Metalurgia de los sentidos
Me he dejado el
diario en el despacho del paro junto a un paquete de tabaco, los kleenex y las llaves de casa. Espero llegar antes de que cierren. Y así saber al menos como acaba éste sin sentido. Es extraño, he bostezado en hexadecimal, y no me siento mucho mejor que ayer. Sólo me hago preguntas fáciles.

Gracias por visitarme, sigo tu diario y tu sombrero.
ResponderEliminarUn abrazo.
Si ves el sombrero, ya sabes...
ResponderEliminarSiento... Pienso... Intuyo que tus letras me son conocidas, quizás sea el andar diario en estos menesteres que me hace verte de algún modo cercano... O pueden ser los insomnios proscritos de mi almohada.
ResponderEliminarLa metalurgia de los sentidos. En un aspecto amplio.
ResponderEliminarSin duda.
ResponderEliminarHacerse preguntas fáciles es una interesante opción, ya que las difíciles suelen responderse solas. Interesante tu manera de expresarte. Te saludo!!
ResponderEliminarA veces los sentidos... dejan escapar, los sentires.
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